martes, 24 de noviembre de 2009

jueves, 17 de septiembre de 2009


  








CAPITULO SEIS




Noviembre 2006




La situacion era desesperante, me encontraba sin trabajo, aunque no soy del todo humano las cosas comunes me afectan como a cualquiera, debia conseguir dinero.
Dia a dia salia en busca de un  empleo, una forma de ganar dinero y poder subsistir como los demas, ya habian pasado varios meses desde que habia abandonado la universidad, no habia vuelto pero tampoco el angel que me encontro habia vuelto  a aparecer.
Aun me pregunto si fue una buena decision.
Ahora no tengo nada ni siquiera lo que me hacia parte de la humanidad, una pocision una funcion, un "futuro", ni siquiera tengo para pagar una renta.
Que hacer? siempre ha sido a pregunta y en ese momento cobraba mas vigencia que nunca.
Podria robar un banco, podria robarlos todos solo tenia que hacer que los humanso me dieran el dinero "casi" voluntariamente.
Podria pedirle ayuda a los traidores.
Podria ir con la sombra de Mariuska.
Pero nada de eso era posible, no lo queria, no estaria bien, ahora nada me ataba a esos recuerdos antes tenia partes de humano y de demonio y de angel claro, pero hace tiempo que era otra cosa aun no lo sabia pero ya no era lo de antes.
Caminar era lo unico que me calmaba.
Que hacer?
Ya estaba cayendo la noche, caminaba por el parque que quedaba cerca de mi casa, y sucedio de nuevo no habia nadie a mi alrededor, sabia que algo pasaria y asi fue...
Enfrente de mi estaba el ser que me arruino la vida... Un angel.
Saque mis armas y me dirigia hacia el. Esta vez no hubo palabras, esta vez no hubo dudas, esta vez estaba listo.
Necesitaba desahogarme, sacar la frustracion que llevaba dentro... 
Ataque.
Un hechizo de  fuerza destructora ese era mi especialidad... se cubrio.
Asi debia ser para cuando quizo retirar sus alas ya mis espadas las habian cercenado.
Ahora solo era casi un humano uno grande, fuerte y muy hermoso pero mortal.
Casi no lo podia creer lo vi en sus ojos aun intentaba mover sus alas debia matarlo.
Para los humanos decir que su fuerza viene del corazon es solo un decir en los angeles es cierto.
Su fuerza proviene de sus sentimientos y estos se alojan en su corazon. ademas es cierto que mientras alla esperanza habra futuro, y la esperanza es un sentimiento y si lo sabre yo.
Intento defenderse, intento huir pero era inutil yo no era el mismo de hace unos meses.
Atravese su corazon, era la manifestacion fisica de como se destruye un poder.
No me senti orgulloso cuando vi su cuerpo desaparecer en medio de una "ceniza iluminada", tampoco me senti aliviado, Seguia igual un simple humano sin trabajo, sin cicatrices, sin nadie a quien contarle lo que habia sucedido.
Solo.
Segui caminando, hacia rato lo habia sentido alguien me miraba y habia observado toda la pelea, guarde mis armas, era una sombra se acerco era la sombra de Arares.
-No habia visto a nadie pelear asi- dijo con la voz y el cuerpo de Arares pero era solo una proyeccion fisica de su verdadero cuerpo -Informare de esto, y ahora se que no me equivoque cuando ordene que te vigilaran-.
Se fue caminando mas rapido, doblo una esquina y supe que no seria la ultima vez que lo veria.
No habia gastado mucha magia pero ahora casi todos mis hechizos eran para el combate.
Recibi una llamada.
-Te necesito hay algo en lo que quiero que me ayudes-. Era la voz de la enfermera, ya podia reconocerla, habiamos hablado varias veces ya  habia demostrado llamar solo cuando era importante.
-No puedo-. le dije 
-Pe pero, como puede ser, es algo grave y no se que mas puedo hacer?-. dijo entre titubeos y una confusion evidente, -es una madre y su hijo, ella es muy vieja y el es una persona "especial", ella esta en cama con un coma profundo y es obvio que el ni siquiera entiende la situacion, para ti seria muy facil te he visto hacer cosas que francamente todavia no puedo creer, si tan solo...
-Que no puedo-. la interrumpi, -no tengo mas magia de sanacion ni siquiera de curacion, he estado en batallas y solo tengo hechizos de destruccion-.
Hubo silencio pero aun estaba alli al otro lado del telefono
-Pero quien se atreveria a luchar con alguien como tu?-. se noto el esfuerzo y el arrepentimiento al final de la frase.
-Un angel-. conteste.
Colgo.


Segunda Instruccion para matar un Angel.


No sentir nada, ellos son sentimientos vueltos carne y se alimentan de eso, si sientes algo al matarlos ellos persistiran en vivir.

Segunda Regla para ser yo:

No sentir nada por nada ni por nadie, no perteneces aca, a nadie le importas.




   

lunes, 31 de agosto de 2009

    



CAPITULO QUINTO




Marzo 2000






-Enfermera. que esta esperando? dijo el medico de guardia en la seccion de Resucitacion de aquel hospital.
-Doctor lo que sucede es que el paciente no se ha desmayado y no lo puedo intubar si esta conciente, no me va a dejar- respondio la enfermera mientras sostenia unos tubos y unas mangueras en sus manos.
-Como que no se ha desmayado si su pulso esta en menos de 40? grito de nuevo el doctor mientras tomaba el pulso a otro paciente al otro lado de la sala.
-Yo no se doctor, pero esta con los ojos cerrados y parece concentrado- dijo la enfermera mientras miraba al paciente y levantaba su palida cara para verlo mejor.
Era la tipica sala de Resucitacion de un hospital, personal medico corriendo de un lado a otro, muchos aparatos sonando de diferentes formas afuera de la puerta doble batiente se escuchaban gritos y sobretodo llantos.
El medico salio.
-Usted es el padre de ese paciente?- pregunto dirigiendose a un señor mayor.
-Si, como esta el?- respondio el señor siguiendo el dedo con el que el doctor señalaba.
-Cuantas veces a sufrido este tipo de recaidas?- siguio interrogandolo.
-Ya son como tres-.
Y siempre pasa esto? al parecer el se mantiene despierto a pesar de que casi esta sufriendo un paro cardio-respiratorio-.
-No se doctor, nunca me dejan verlo, pero que yo sepa el nunca se desmaya, siempre le inyectan la droga y se recupera-.
-Entiendo-  termino el doctor y volvio a entrar a la sala, sin darle razon al señor de como estaba su hijo.
Mi papá.
Pude escuchar toda la conversacion, era cierto nunca me desmayaba, supongo que tener tres conciencias en la cabeza te mantiene despierto aunque estes muriendo.
El doctor se acerco.
Me levanto la cara algo bruscamente, antes de abrir los ojos me palmeo.
Lo mire.
-Que droga es la que le aplican normanlmente?- pregunto.
Le conteste.
Me quito la mascara de oxigeno.
-Repita-
Le dije el nombre de la droga.
Me miro preocupado, me acomodo la mascara de nuevo y se dirigio ala enfermera.
Le ordeno aplicarme la droga y que estuviera pendiente de mi reaccion, el sabia que esa droga provoca espasmos involuntarios y convulsiones. 
No me conocia, en mi no hay nada involuntario.
Era pasada la media noche, ya me sentia mejor, sali a recorrer los pasillos del hospital estaba en el area de observacion.
Mucha gente en los pasillos, al fondo al parecer habia una sala de espera fui hacia alla, no habia visto a mi papá desde que me trajo.
En la sala habia algunas personas todas con cara de sueño, no vi a mi papá.
La enfermera de la recepcion se dirtigio a mi, me dijo que debia volver a ami habitacion que no podia andar por ahi, que no debia estar esforzandome teniendo en cuenta mi situacion y que si me eenredeba con mis tubos me lastimaria.
Se referia a un aparato que llevaba conmigo de donde colgaba una bolsa con liquidos que tenia inyectada a mi brazo.
Aproveche para preguntarle si habia visto a mi papá, se lo describi y me dijo que si lo habia visto y que habia salido hacia un momento, le pedi que me dejara verlo para que se tranquilizara y decirle que yo estaba bien.
Accedio, pero me dijo que me sentara en una de las sillas. Acepte.
En la sala solo habia un par de niños, me extraño, se supone que no dejan entrar niños al hospital.
Uno era un niño de tal vez unos 11, la otra era una niña de tal vez unos 6 0 7 años, no dormian.
Me recoste en la silla un poco, aun estaba debil por la recaida.
-Tiene horas señor?- dijo el niño.
Lo mire, yo sabia lo que era la tristeza, ya la habia sentido y ya la habia sintetizado, pero si pudiera ponerle un rostro seguramente seria la de esos niños.
-No tengo mi reloj, pero deben ser como la una de la mañana- les respondi.
-Gracias- fue su respuesta.
No se porque, pero le hable queria saber que hacia aca. No lo hubiera creido si alguien me hubiera dicho que algun dia lo haria, ni como humano ni como demonio.
-Que hacen a esta hora por aca? deberian estar en la casa durmiendo- les dije no era el tono para iniciar una conversacion y parecia mas un reproche que un deseo de saber la respuesta, pero aun asi me respondio.
-Es mi mamá, se esta muriendo y no tenemos quien nos cuide en la casa- fue su respuesta, tan fria, calmada y llena de dolor que inclusive podria decir que me afecto.  
No supe que decir, para ese momento ya casi no me quedaban sentimientos y siempre he sido malo para las palabras.
Levante la vista la enfermera se seco una lagrima, seguramenet ya lo sabia pero era comprensible su reaccion, no era facil ver un par de niños sentados hablando de la muerte de su madre. 
-Porque dices eso niño?- fue lo unico que pude decir.
-El doctor nos lo dijo, cuando vino para decrme que me fuera con mi hermanita, pero yo no se que bus coger para volver-.
-Y su papá?- segui interrogandolo.
-No tenemos- respondio.
Era normal muchas madres solteras sin un marido a su lado, no me sorprendio la respuesta.
No sabia lo que estaba sintiendo, ya tenia muchos de los sentimientos sintetizados pero lo que estaba sintiendo era diferente, no era lastima ese fue uno de los primeros sentimientos que logre dominar y uno que nunca uso.
Venia mi papá, traia algunas cosas en las manos unas bebidas y unos bizcochos era obvio que era para los niños seguro no habian comido nada. me quise levantara a ayudarlo pero me hizo gestos igual creo que no lo hubiera logrado de solo intentarlo me maree.
-Tome niño comase esto y dele a su hermanita- dijo mi papá -intenten dormir un rato en ese sofa caben los dos-
-Yo les presto una de las cobijas del hospital- agrego la enfermera, 
Mi papá les entrego las cosas y se sento a mi lado.
-Mejor? me pregunto.
-Si, esta vez me iba dando duro- le respondi.
El sabia que yo estaria bien siempre se preocupa pero sabe que me recupero rapido.
-La mamá de los niños llego despues de usted, pero la entraron a al otra sala- comenzo a contarme -pobres niños no tienen a nadie mas, la familia vive por alla en un pueblo que  no habia escuchado nombrar, debe ser una vereda o algo asi-. 
-Que tiene la señora?- le pregunte, seguro que mi papá habia estado pendiente.
-Cancer o algo asi una enfermedad en el estomago que la va como pudriendo y no la deja comer-.
Mi papá se basaba en lo que los medicos le habian contestado, como siempre cosas medicas y de afan que no entiende nadie que no sea medico.
Mire a la enfermera parecio asentir con la cabeza.
El "sentimiento" crecia, tenia que averiguar que era lo que me estaba pasando nunca me han gustado las sorpresas de mi situacion.
Hable un rato mas con mi papá para tranquilizarlo, le dije que no me darian salida sino hasta dentro de dos dias, que el medico necesitaba que me quedara en observacion.
La enfermera insistio en que volviera a mi habitacion, espere a que mi papá se fuera, tomo un taxi.
Me disponia a volver por el pasillo cuando senti que alguien me tomaba la mano que tenia libre, era la niña no la habia escuchado hablar hasta ese momento.
-Puedes mirar como esta mi mamá y decirle que estamos bien, que se mejore pronto para irnos para la casa?- no dijo mas.
- No seas tonta nuestra mamá no esta bien, nos toca esperarla en este lugar, no ves que el señor tambien esta enfermo-  era el hermano "mayor".
-Yo miro como esta ella y vengo y les cuento, vale?- respondi, la habitacion quedaba de camino a la mia.
Asi lo hice la habitacion de ella estaba en el ala de cuidados intensivos, entre.
Era deprimente verla en ese estado, todas esas mangueras, aparatos y el desesperante bip tan lento que a veces parece que no se  va a volver escuchar.
Que le iba a decir a los niños?.
No soy bueno con las mentiras, nunca me han parecido utiles. No puedo ir decirles que esta bien y algo me hace sentir que decirles como esta en realidad no me va a gustar.
Me acerque, ni siquiera se en que momento lo hice pero use mi magia, siempre tengo hechizos de curacion conmigo, de todas clases  y siempre me ha parecido que reparar humanos es facil. Este hechizo nunca me ha gustado consiste en tomar la enfermedad de un ser vivo y ponerla en otro ser vivo. Eso no esta bien es como lo que hacen los traidores con los sentimientos, como juzgar quien merece morir o no a causa de una enfermedad. 
Pero aun asi lo estaba haciendo, cuando lo hago a esta distancia es muy efectivo puedo sanar casi al instante., pero no lo iba a hacer lo demoraria unas horas hasta la madrugada, para que crean que fue que se recupero no es bueno andar haciendo milagros por estos dias.
Este hechizo, con el humano cerca produce una luz azul de mano no es demorado, solo ubico el mal lo extraigo y si a dañado algo lo reparo basandome en su historia de vida.
No lo habia notado pero la enfermera habia entrado y me estaba mirando no se como no la senti.
La mire pero no me detuve pasara lo que pasara iba a reparar a esta humana.
-No estoy haciendo nada malo, solo quiero ayudarla, a ella y a los niños-. Le dije y me concentre de nuevo, estaba demasiado debil.
-En unas horas se pondra bien- le dije y quise salir de la habitacion. Obviamente me detuvo.
-Eso es imposible, ella tiene un cancer en el estomago y morira muy pronto- dijo mientras miraba mis manos y mi rostro.
Era joven, no era una enfermera era mas bien una auxiliar de esas que cambian vendajes y ponen inyecciones;  nunca pude juzgar la belleza humana pero esta era bonita segun indicaba mi parte humana.
-Que le hizo?-. continuo.
-Magia- le dije mientras agitaba mi mano frente a su cara y hacia ruidos estupidos - ella se pondra bien y regresara a su casa con los niños, eso es todo lo que necesita saber- fue mi respuesta. 
Intente salir pero me fallaron las fuerzas casi caigo pero ella me ayudo a manterme en pie.
-Sientese- dijo y me llevo a una silla fuera de la habitacion.
-No puedo quedarme  en este lugar necesito hacer algo mas-. le dije y me intente poner de pie, no pude.
-Dejeme ayudarlo- decia mientras pasaba su brazo alrededor de mi cintura.
Mujer tonta yo era mas alto que ella.
-Si quiere ayudar traigame  un ser vivo necesito deshacerme de la enfermedad-.
Con evidente sorpresa en su rostro se quedo mirandome como intentando entender cada palabra.
-Tiene que ser grande?-.dijo un poco titubeante pero pensando en algo.
-No importa el tamaño- le dije, -solo necesito que este vivo-. 
Salio casi corriendo, poco tiempo despues volvio con una especie de hamster en una jaula. Abri la puertecilla y lo tome le transmiti la enfermedad el daño fue instantaneo. Saque mi mano y cerre la jaula.
Moriria en poco tiempo.
Por mi parte ya me sentia mejor me levante y comence a caminar hacia mi habitacion.
La escuche seguirme con voz casi en un susurro me pregunto -Que hubiera pasado si no se hubiera desecho de la enfermedad?-.
-Hubiera muerto por ella-.
-Pero... eso no habria pasado, cierto?-.  
-No, se la habria devuelto a esa mujer-.
-Pero y los niños y ella?-.
-Era su destino, yo solo estaba aqui.-
-Gracias-.
Nunca decian gracias.
Nunca, siempre peleando por los humanos salvando vidas, el mundo entero y nunca decian ni una palabra ni siquiera se enteraban.
-De que?- pregunte.
-Por salvarla.- dijo la enfermera con una voz que pareciera que en cualquier momento comenzaria a llorar.
-Es igual, necesitaba descargar magia, era repararla o una tormenta no importa-, menti.
Recorde mi promesa de volver donde los niños, tome el camino que llevaba a la recepcion, llame a la niña me agache para quedar casi de frenta a ella.
-Tu mamá va a estar bien, ya veras mañana seguro que te dejan visitarla-. la mire y mire hacia su hermano, si hubiese sido mayor seguramente hubiera intentado golpearme.
Me levante necesitaba volver a mi habitacion, estaba muy cansado y debil, la enfermera de la recepcion me detuvo y hablo bajo para que nadie mas nos escuchara.
-No acostumbramos mentirle a los familiares de los pacientes y menos si son niños es mejor que las cosas se den de manera natural y no de repente-.
-Ella va a estar bien-.
-Usted no sabe pero solo estamos esperando que llegue el momento-.
-Ella va a estar bien-. Le repeti.
-Pero como?.-
-Porque asi lo quiero-. esa no era la respuesta que queria darle pero el estado de mi salud en ese momento no me dejo pensar bien.Volvi a mi habitacion, mi "comida" estaba sobre una pequeña mesa al lado  de mi cama, no necesito comer tanto como los demas humanos, no me gusta la comida humana y a pesar del hambre que tengo debido a los medicamentos no me comeria esta porqueria ni aunque supiera que de eso dependiera mi vida.
Dormi.
A la mañana siguiente me desperto el movimiento de los tubos que tenia conectados y unas manos que exploraban mi pecho, abri los ojos y vi a la misma enfermera de anoche.
-Como se siente?. me dijo.
-Bien, ya mejor-.
-Porque no usa sus poderes para curarse a si mismo?.- dijo en susurro que apenas escuche.
-Eso seria hacer trampa-, le respondi con un tono entre susurrado y burlon, pero era cierto por lo menos para mi.
-No le entiendo-. dijo ella aun con el tono bajo.
-Mejor, son cosas que nunca entendera y que ademas no le importa-. continue con el mismo tono.
En un tono mas normal me conto que la señora de la noche anterior estaba conciente preguntando por sus hijos, pero que no los habia podido ver porque habia una junta medica revisando el caso.
La tome del brazo, demasiado fuerte creo.
-No quiero que nadie se entere de esto, asi como puedo reparar puedo desvanecer-  la mire, abrio los ojos pero no dijo nada. -de acuerdo? dije con los dientes apretados tono amenazante.
La solte, la gente estaba mirando pero alcanzo a responder
-No pensaba hacerlo, igual nadie me creeria-. dijo y no se alejo siguio revisandome y termino su labor.
Esta humana no era normal, muchos me temen aunque no lo reconozcan aunque no sepan porque, pero esta no.
-Como te llamas? le pregunte 
Me dijo su nombre, le dije que si existia alguna vez un caso como el de la señora me llamara, que no me llamara por ancianos o gente que ofreciera dinero que si esto pasaba pondria la enfermedad en ella, que no le contara a nadie y que no preguntara nada.
-Acepto- fue su respuesta y se alejo.
No supe porque lo hice.
Pero algo en mi, me decia que estaba bien, ni mi demonio ni el angel ni el humano dijeron nada, esta era una decision mia.
A partir de ese momento hubo un YO.
Antes  solo tenia la posibilidad de elegir entre las opciones que me ofrecieran los que habitan mi cabeza no importaba cual fuera pero solo lo que ellos propusieran, ni siquiera importaria si dos de ellos estaban de acuerdo yo podia elegir la otra opcion. Ahora...  no, sus voces eran mas bien sugerencias, a partir de ese momento yo tendria voluntad sobre mi vida.Sea lo que sea lo que esto signifique.

martes, 25 de agosto de 2009

      



CAPITULO CUARTO


AL PRINCIPIO

Al principio Dios creo a los demonios.
Seres sin tiempo, enormemente poderosos, cada uno unico y especial, los demonios no podian nacer o morir solo eran creados y al final serian destruidos. Pero pronto la naturaleza de los demonios se hizo ver, su camino era la busqueda del poder, entonces no tardaron en llegar las peleas, cada demonio queria ser el mas poderoso y sino lo queria aun asi debia de combatir cuando era retado.
Poderes fueron surgiendo cada vez mas devastadores, el mundo cambio bajo las manos de los demonios, mas demonios eran creados algunos fuertes otros no tanto, indiferentes, sin sentimientos, eternos... mas demonios fueron creados.
Dios vio que no era bueno.
Dios creo un nuevo plano igual al que hab¡a creado para los demonios, pero esta vez hizo unos seres no de piedra como los demonios sino de barro y los hizo a su imagen y semejanza.
Dios creo al hombre.
Y les dio tiempo, uno muy corto y les dio hambre y enfermedad y sus poderes no venian con ellos los debian aprender asi que serian simples hechizos perdidos en algun lugar del mundo. La naturaleza de los humanos se hizo ver: creativos obligados a sobrevivir, dispuestos a compartir ya que los humanos no eran creados debian reproducirse, uno y una, un hombre y una mujer darian como fruto un nuevo humano. Pero mas que eso los humanos crearon algo, los sentimientos, algo que los demonios no tenian, Amor, Odio, Amistad, Compasion, Crueldad y muchos mas.
Motivos.
Esto agrado a los ojos de Dios.
Pero los humanos tambien cometian errores, deseaban saber mas, explorar, para ellos la vida era demasiado corta y no eran menos guerreros que los demonios, pero aun asi Dios considero que era bueno.
Dios quizo mas e hizo un nuevo plano y penso. Esta vez miro la creacion y a sus criaturas queria algo mejor y creo un ser del Aire solo con su palabra y tomo los sentimientos que habian creado los humanos y se los dio desde su naturaleza y no les hechizos pero les dio fuerza.
Dios creo a los Angeles.
Y les dio tiempo uno muy largo y su imagen era como la de un humano pero mas hermosos.
Los angeles son obstinados, decididos y leales.
Dios creyo que esto era bueno.
Pronto el coro de Dios estaria completo.
Dios convoco para que estuviera a su lado al demonio mas poderoso ya que para ellos esto era lo mas importante, pero el llamado no importo a la mayoria, solo hubo uno que dijo serlo.
Era mentira.
Pero lo importante era que el lo sabia, que los demas demonios lo sabian y que eso ha nadie le importaba pero que ese demonio lo deberia recordar.
Dios convoco al Angel que mas amor sintiera por la creacion y no hubo dudas entre ellos y el angel mas piadoso y mas comprometido estuvo al lado de Dios.
Seria un problema
El humano vendria pronto segun se habia dicho y el equilibrio reinaria y toda la creacion estaria en paz y los planos podrian ser uno y ninguna de las criaturas estaria por encima de las demas.

Todas las criaturas tenemos una caracteristica en comun:
El Albedrio, esa voluntad propia de hacer lo que nos parezca, Dios nos dio la existencia pero no nos impondra el que hacer con ella, al final cada uno de nosotros rendira cuentas de lo que ha hecho con lo que Dios le dio.
Pronto uno de ellos la uso.
El demonio se revelo a la voluntad de Dios y dijo que seria como el y gobernaria sobre la creacion.
Era mentira, pero algunos otros demonios lo siguieron y hubo una guerra, a pesar de que Dios no dijo nada, los angeles quisieron enfrentarse a los demonios, los demonios no son seres sociales, no se unen, no generan lazos, pero este demonio logro unir a algunos y confrontar a los angeles segun ellos la primera linea de defensa de la voluntad de Dios.
Como si esto fuera necesario.
La guerra se prolongo mucho tiempo, los angeles eran muchos pero los demonios tenian mucho poder, pronto unos y otros comenzaron a desfallecer.
Los angeles decidieron que los humanos deberian participar en la batalla y que inclinaria la balanza.
Asi se crearon los ascendidos: al finalizar su ciclo de vidas un humano tendria la oportunidad de ascender a estar a la vista de Dios.
Grave error los humanos son capaces de la bondad infinita pero tambien de la maldad infinita, asi es que comenzaron a darse ascendidos del lado de los angeles pero tambien del lado de los demonios y la guerra continuo.
Los angeles tuvieron que admitir que no derrotarian a los demonios y optaron por expulsarlos del reino de los cielos, ademas juraron que ningun demonio volveria al cielo.
Eso molesto a los demonios que no estaban participando de la guerra, a algunos ni siquiera les importaba, pero los angeles son obstinados.
Dios no dijo nada.
Al regresar al plano de los demonios, el demonio que se habia rebelado convencio a otros a que se unieran a su causa y que el volveria a abrir las puertas del cielo para todos los demonios.
Siempre hay imbeciles en todos lados, el habia creado el problema y ahora lo apoyaban por eso.
Se declaro rey del plano de los demonios.
Demonios con un rey, solo el escucharlo suena estupido. Los demonios mas poderosos no lo tomaron en cuenta. pero otros si lo enfrentaron y esta guerra verdaderamente fue aterradora y lo hicieron retroceder y refugiarse en un confin del plano de los demonios y este demonio llamo a sus dominos: El Infierno.
No volvio a salir de alli, sabia que era mejor dejar a sus semejantes en paz y concentrarse en los angeles y los humanos.
Algunos de los Diablos como se llamaba a los fieles a este demonio, despues de muchos eventos y de una guerra sin fin se propusieron destruir al malnombrado rey de los demonios.
Pero no seria facil con las batallas los diablos se habian vuelto poderosos, inclusive algunos de los sublebados eran mas poderosos que el Rebelado pero los Diablos eran muchos y ellos solo eran doce, la guerra no seria larga ellos sabian donde buscar, como pelear y su proposito era firme.
La defensa fue poderosa pero los enemigos perdieron a muchos y muy rapido muy pocos ascendidos tenian el poder para enfrentarse a un creado.
El problema fueron los otros creados hubo combates a la manera de los demonios y esta vez si hubo perdidas de lado y lado, sin pausa los sublevados iban avanzando, solo quedaban doce y decidieron crear a otros para que sirvieran como distraccion, ellos sabian que no era cierto cada demonio era unico y surgia con conciencia propia y decisiones que no dependian de sus creadores.
El rito funciono fue creado un nuevo demonio.
Uno diferente, su poder era blanco, no existian demonios con poderes blancos esos eran propios de los angeles inclusive de los humanos, pero nunca hasta ahora de los demonios.
No crearon mas.
Que significaba esto?
Un demonio que podia curar, era obvio que los demonios eran heridos en las batallas pero simplemente usaban hierbas, medicinas, al pasar de los eventos se curaban o las heridas los destruian, pero ningun demonio podia usar poderes de curacion.
Ahora habia uno.
Se puso de parte de los sublevados y todos supieron que esto cambiaria las cosas, podian caer y levantarse tantas veces como el demonio blanco, el demonio sin Cicatrices como se conoceria mas adelante pudiera curarlos. Ademas era muy poderoso tanto como sus compañeros de batalla, eso significaba mas poderoso que la mayoria, usaba dos espadas y le gustaba ir al frente.
Se dirigieron al palacio del rebelado.

No era facil, los diablos creados tambien tenian bastante poder y los ascendidos eran una molestia, pero la victoria era inevitable, habioa por lo menos dos otres sublevados mas fuertes que el rebelado.
Al ver la batalla perdida opto por la unica opcion que tenia, era cobarde eso se sabia, pero esta decision lo haria evidente.
Opto por expulsar a los sublevados al fin y al cabo estos eran sus dominios.
Volver a entrar seria imposible no habia forma de entrar a los dominios de un demonio si este no lo deseaba, era un poder antiguo y por lo tanto de los mas poderosos.
Ambos bandos habian perdido combatientes, mas el rebelado, pero al no obtener su objetivo las perdidas de los sublevados eran mas importantes.
Solo quedaron trece sublevados incluyendo al demonio sin cicatrices.
Estaba aparte mirando hacia el Infierno.
-Y ahora que?- pregunto en voz alta lo que todos se estaban preguntando para si mismos.
No eran rebelados, pero tampoco eran demonios comunes y la maldicion aun pesaba sobre ellos y no podrian entrar al Reino de los Cielos.
- Ya vendra nuestro momento- dijo el mas viejo de antiguo de ellos.
- Sigamos nuestro camino, existamos como demonios, estoy seguro que el saldra algun dia de sus dominios por propia voluntad.-.
No hubo mas palabras, ni siquiera despedidas ni la promesa de un reencuentro.
Nada, solo sombras alejandose del infierno y buscando un camino que hacia mucho tiempo para algunos habian dejado y que para el mas joven de ellos hasta ahora comenzaba.



lunes, 3 de agosto de 2009

 


CAPITULO TRES


Diciembre 1996 ( a la mañana siguiente).



Desperte
No podria haber pasado una peor noche.
Tener tres personas en la cabeza no es bueno para nadie.
Claro que el dia no pudo ser peor, no me acostumbro a este cuerpo, me hacen falta partes, las alas como extraño mis alas, dos terceras partes de mi estabamos acostumbrados a ellas, claro que en la noche sucedio algo extraño, podria jurar que las senti, al parecer el angel tambien dormia envuelto en sus alas, asi que como un acto reflejo en la noche cuando quise dormir pense en mis alas y dormi como si las tuviera.
Soñar con tres mentes en la cabeza es un desafio, la mitad del tiempo no sabia de quien eran los sueños, los recuerdos, los anhelos...
Creo que me desperte mas cansado de lo que me acoste.
Comer es otro problema, no sentia la necesidad de hacerlo y ademas la comida humana es tan diferente, los olores son tan fuertes.
A que mas me tendria que acostumbrar?
Este dia tendria que seguir acostumbrandome al cuerpo humano, a veces intento usar mis garras y al correr me estorban los zapatos.
Y para completar, las habilidades no las puedo usar libremente, al parecer tengo que tener algo asi como un... motivante.
El dia anterior quise realizar un salto algo que inclusive un humano corriente podria hacer, cuando iba en el aire, no se porque, intente usar mis alas, obviamente cai, pero antes de llegar al suelo pude usar la fuerza del angel y caer mas o menos bien.
Tuve que seguir, aprender, saber mas , ver... ese era el problema yo veia las cosas muy distinto de los demas humanos.
Sali a caminar un rato.
Estaba en una calle normal, muchos humanos, almacenes, al parecer lo hacia bien las personas no se fijaban en mi, eso era bueno, cuando iba caminando el mundo cambio.
Alguien uso un hechizo de teletransportacion sobre mi.
Me encontre en un espacio, estaba oscuro.
Enfrente mio aparecio una luz y un rostro surgio de entre las sombras. Hablo.
-Bienvenido de vuelta- dijo, conocia esa voz, era la voz de Arares un viejo amigo de mi parte humana. No podia ver su rostro pero se que me estaba evaluando, mirando cual seria mi reaccion.
-Veo que el hechizo de unificacion no funciono muy bien- dijo con una voz que podria jurar que mas que una aseveracion era una pregunta.
Lo senti habia mas gente a mi alrededor. Gire. No podia verlos pero podia sentirlos, sentir sus miradas . Estaban listos.
-No me gusta esto- les dije y continue -quiten este escenario de teatro barato, pongan una mesa y algo de luz donde podamos vernos las caras-.
Hubo un momento de duda y el espacio cambio, ahora estabamos en una especie de salon de reuniones, una mesa y sillas y lamparas.
Podia ver sus rostros los conocia a cada uno de ellos, eramos doce, cada uno de ellos se veia como un humano comun, su ropa, sus rostros, no eran diferentes de los humanos que habia visto antes de ser traido a este lugar.
-Como te sientes?- dijo una de las mujeres del grupo.
-Bien, yo me siento bien- menti.
-El problema es que yo no soy quien tu crees- dije con un tono de voz lo mas neutral que pude.
El humano conocido como Arares hizo un gesto de asentimiento.
Mire a los demas, sus rostros no reflejaban miedo o intenciones de atacarme, era mas bien preocupacion lo que se podia sentir.
-Soy un demonio- les dije.
No se sorprendieron, estaban esperando a que continuara.
-Bueno, una parte de mi es un demonio y al parecer es la parte que controla al resto- me acomode en mi silla y pense un momento.
-Aunque al parecer tambien soy un humano y un angel- era la primera vez que lo decia y tenia razon, no soy yo el que hablaba.
Soy la suma de las partes de tres seres diferentes.
Sus rostros continuaron sin mostrar una reaccion diferente a la de interes.
- no es la primera vez que esto pasa- dijo uno de los presentes.
Esta vez no pude mantener mis emociones controladas.
-Como?- pregunte, las palabras salieron de mi boca casi sin querer.
-El hechizo de unificacion es muy antiguo- dijo Arares, lo mire y continuo.
-Muchos humanos han accedido a el, y como en tu caso a veces gana el demonio-
-Pero eso no importa- lo interrumpio otro de los presentes -lo que necesitamos saber es que vas a hacer de ahora en adelante-.
Ya lo sabia, pero pensarlo era diferente a decirlo, espere unos segundos, de esta respuesta dependia mi futuro.
Albedrio.
Recordaron los tres que estaban en mi cabeza.
Escoger como vivir, como continuar.
-Vivir- respondi.
-Todos debemos vivir- dijo uno de ellos -el "como" o "para que" es lo que queremos saber-.
-Eso no lo se- dije sin demora -me imagino que cuando llegue el momento lo sabre- continue, y una pregunta vino a mi cabeza
-Nadie conoce su destino- mire al que habia hablado, -ni siquiera los demonios que pueden prever los acontecimientos, ¿porque preguntarme algo de lo que nadie sabe la respuesta?-.
Hubo silencio.
-La pregunta fue mal formulada- dijo Arares.
-Lo que queremos saber es ¿que piensas hacer?-
-No lo se- dije ¿a donde querian llegar?
-Vivir- Repeti, -estoy en un cuerpo humano dependo del tiempo ahora, imagino que esperare a morir y cada uno de nosotros volvera a donde pertenece-.
De nuevo silencio.
-Podriamos destruirte en este momento- dijo alguien que hasta ese momento parecio interesarse.
Lo mire por unos segundos, el me sostuvo la mirada.
-No, hoy no morire, ya no puedo prever el futuro, pero puedo calcular los acontecimientos y no voy a morir ni aqui ni hoy- dije sin dejar de mirarlo.
-Unetenos, mientras esperas tu destino- era Arares de nuevo.
-No- fue todo lo que pude decir.
No soy un traidor decia una voz en mi cabeza o tal vez mas de una.
-Decidi seguir, eso es claro, no puedo quitarme la vida yo mismo porque dejaria el ciclo abierto y tendria que volver eso es logico y no quiero ser parte de ustedes eso es obvio- dije mirando a cada uno de los presentes.
-Nosotros somos un grupo, llevamos mucho tiempo juntos y cada uno de nosotros es importante para la mision que tenemos y la parte de humano que llevas dentro tiene una responsabilidad que cumplir- dijo Adrada, a ella la recordaba para el humano era importante.
- y ademas con nosotros tu "vida" seria mas facil- dijo otro sacandome de los recuerdos. No me gusto el tono en que dijo la palabra vida.
-No gracias, prefiero averiguar que hago aqui por mis propios medios- dije sin dudar.
-Pero necesitamos tus habilidades- dijo Arares en tono de reproche.
-Mis habilidades han cambiado, cada parte de mi cambio tenia habilidades y todas cambiaron, ya no soy el mismo, es mas no soy la persona a la cual ustedes conocieron- de eso estaba seguro.
-Viviras entonces, y sufriras lo que sufren los humanos, ya veremos cuando estes alla afuera sin tus poderes cuanto tiempo podras durar- dijo uno de ellos.
-Pronto vendras a buscarnos, conoceras el hambre y el dolor y la soledad, esas cosas cambian la voluntad de cualquiera- siguio otro mientras todos me miraban.
Me lenvante de la silla, no habia mas que decir.
Me dirigi hacia la puerta.
-En unos años...- comenzo Adrada
-En unos años tendremos que honrar nuestro reto y habra batalla, te necesitamos- dijo en tono suplicante.
-Yo no soy parte de ustedes no cuenten conmigo- dije sin voltear a mirar.
-Es tu responsabilidad y asi no lo quieras deberas estar alla- esta vez fue Arares el que hablo.
Recorde.
Si era cierto pase lo que pase si para ese dia estoy vivo debere asistir al campo de batalla.
-Alla estare- dije mirando a Adrada. Ni siquiera supe porque la mire a ella.
-¿de que lado? pregunto ella.
-Al parecer esa es una de las respuestas que debo encontrar en la vida- dije mientras cruzaba la puerta hacia la oscuridad.
Otra vez la oscuridad me rodeo. Con el tiempo el hechizo de teletransportacion se vuelve impractico es mejor llegar a donde se quiera ir caminando, por lo general se usa sobre otros, cuando invocasa alguien o cuando necesitas transportar a alguien sin que sepa hacia donde se dirige.
El que usan los humanos es muy lento, asi que eres consciente de lo que te rodea y de alguna manera del espacio y el tiempo recorrido.
Se hizo el mundo de nuevo.
Estaba sentado ena banca de parque no lejos de donde fui tomado, a mi lado estaba Arares.
-Que quieres?- le pregunte.
-Eres mi amigo o bueno una parte de ti lo es, hay cosas que debes saber- dijo mientras miraba a unos pequeños humanos jugar con un balon.
Lo mire, estaba vestido con ropas como las de cualquier humano corriente, su rostro se veia joven pero si uno se fijaba veria que los años se habian acumulado en el.
-Al parecer hay cosas que ignoras tu tambien- dije cuando termine de verlo y contu¡inue -el humano en mi nunca te ha considerado un amigo, tal vez un rival e inclusive un ejemplo pero no un amigo- Espere su reaccion.
-El confia en mi? pregunto sin alterarse.
-Si- tuve que admitir para que mentir.
-Eso es amistad, y con el tiempo lo aprenderas- dijo mirandome como si yo fuera un muchacho.
-Ahora lo que necesito que sepas son tres cosas: una es por tu condicion de humano, la otra es por tu condicion de Retador del Arco Iris y la tercera por tu condicion de unificado-
-Un momento- lo interrumpi
-No soy ninguna de esas tres cosas, no soy humano o por lo menos no totalmente, no soy un "traidor" y tercero no soy un unificado jamas he usado mis poderes demoniacos en este plano.
-Hay cosas que por mas que uno las niegue seguiran siendo reales y vas a tener que vivir con ellas, asi que sera mejor que me escuches- se quedo mirandome esperando una respuesta.
Sera mejor escucharlo, esta nueva condicion seria mejor afrontarla con todas las ayudas posibles. Asenti con mi cabeza.
-Como humano debes saber que estas pagando un Karma de tiempo, ya se que somos eternos y que jamas alcanzaremos el cielo o el infierno y que no somos candidatos para la ascencion. Continuo sin parar cuando vio mi intencion de interrumpirlo.
Siguio -eso quiere decir que el tiempo para ti transcurre de una forma extraña-
-Explica eso como si se lo estuvieras diciendo a alguien para el que jamas existio el tiempo- le dije y en realidad era cierto.
-Tu karma te condena a nunca estar a tiempo en donde deberias estar, siempre vas a llegar cuando todo haya pasado o antes cuando no seas necesario- me miro con la mirada convencida de alguien que sabe que no le estan entendediendo.
Lo mire detenidamente y use los recuerdos del humano al parecer este era el menor de mis problemas y pronto me acostumbraria.
-Continua con el siguiente, esta advertencia al parecer ya la se manejar- le dije aunque sabia que era una mentira.
-Sabes lo que somos nosotros el pacto que hicimos y la responsabilidad que cargamos, eso merecio un castigo y tu cargaras ese castigo tambien- Arares lo dijo con la expresion de alguien que sufre una pena y al parecer la tiene que pasar a otro . -No tenemos sentimientos, claro que seria mejor decir que los tenemos todos, podemos sintetizar los sentimientos, podemos controlarlos, dirigirlos, usarlos a nuestro acomodo-.
Esta vez no entendi, pero algo por dentro me decia que esta era la peor condena a la que se le podia someter a un humano o a un angel, los demonios no tenemos sentimientos pero sabemos lo que son los castigos.
-No podras sentir libremente nada por nadie, solo podras escoger por quien sentir lo que quieras, se que por tu condicion de demonio creeras que esto no es importante pero poco a poco cuando conozcas los sentimientos y poco despues no signifiquen nada para ti conoceras el dolor y la soledad- dijo y guardo silencio era obvio que tenia recuerdos.
Comprendia lo que decia hay formas de morir y la peor es esa donde sigues caminando pero ya nada importa.
- y la tercera?- pregunte.
Volvio a la realidad se aclaro la garganta y continuo.
-Es el pago por la unificacion, ahora eres un canal, todo el sufrimiento, el dolor, la desdicha y los peores males de la humanidad pasaran por ti-
Cada vez entendia menos, no me unificadp pero aun asi debo pagar el precio.
-Como que el precio?, yo no soy un unificado- dije convencido de que habia decidido no serlo.
-Si eres un unificado, uno mortal pero aun asi tienes las tres almas y pagaras, pero yo no preocuparia esta es la mas facil de las condiciones, solo debes aprender a canalizar los males, los tomas de los humanso que los padecen y los repartes entre otros, al poco tiempo te acostumbras y se te hace algo natural-.
Eso sono como la clasica cobardia humana, tomar lo peor y darlo al que no lo merece.
-Jamas voy a hacer eso- le dije.
Me miro extrañado para el era algo natural y obvio al parecer.
-Si no lo haces, te volveras loco nadie puede cargar con el sufrimieno de otro cada uno tiene sus propios problemas, inclusive nosotros, solo debes aprender a repartirlo bien, para los humanos es natural sentirse mal debes en cuando sin saber porque- replico
Mas que darme una respuesta o una razon parecia estar justificandose consigo mismo.
-Aunque no sabia porque tome mis decisiones Vivir, No ser parte de ustedes y no usar mis poderes, ahora se porque: nunca voy a ser un traidor o un cobarde- le dije me levante de la silla y comence a caminar.
-Siempre seras el mismo- dijo casi gritando.
Gire lo mire y me acerque a el hasta que lo tuve frente a frente.
-No me conoces y ni siquiera conoces a quien crees tu amigo, para que lo sepas tu "amigo" jamas quizo ser un Traidor, esta absolutamente cansado de salvar a la humanidad y no recibir ni siquiera un gracias, esta cansado de estar solo y no poder saber lo que seria ser normal, esta cansado de vivir-. Me aleje no sabia de donde habian venido esas palabras pero eran ciertas.
No escuche lo ultimo que dijo pero sono como un "nadie lo quizo pero asi son las cosas".

lunes, 27 de julio de 2009

Capitulo Segundo



   


CAPITULO SEGUNDO



Diciembre 1996
Desperte.

-donde demonios estoy- recuerdo que fue lo primero que pense.
Mis manos, no lo podia creer que esas fueran mis manos.
Y las voces, mire a mi alrededor pero no habia nadie, estaba solo en una habitacion en el plano de los humanos.
Otra vez las voces, venian de mi cabeza pero habia algo mas, una de las voces era la mia.
-Tengo que irme de aqui- pense, obviamente yo no debia estar en este sitio.
Quise usar un hechizo de teletransportacion.
Pero una de las voces me grito que no lo hiciera que no usara ninguno de mis poderes.
Me tranquilice un momento.
Recorde.
Recuerdo que fui invocado, habia escuchado sobre el hechizo de unificacion que hacen lo humanos, pero siempre son invocados los ascendidos...
Un creado nunca habia sido llamado, pero....... entonces cual era la explicacion de esto y ademas yo habia ganado.
Recuerdo al humano que me retaba, su aura marcaba que ya habia convencido al angel que lo ayudara, para mi eso no significaba nada, acepte el reto y gane eso esta claro.
Aunque no entendi lo que paso despues, el humano se esfumo y una voz me dijo que tomara mi premio.
Pero no recuerdo ningun premio.
Y ahora estoy aqui.
Aun me duele la cabeza cuando recuerdo esos momentos.
La voz del humano se hizo mas fuerte, lo escuche parecia que tenia algo importante que decir y obviamente este era su plano, el habia emitido el reto, el sabria mejor que estaba pasando.
Recorde los libros y las notas, me acerque hacia una pequeña biblioteca que habia en un costado de la habitacion.
Tome un cuaderno, era mio, aunque esas palabras sonaran extrañas.
Lo abri como si lo hubiera echo toda mi vida, busque lo que necesitaba, era el hechizo de unificacion.
Lo conocia mientras leia, lo recordaba
Averiguar el nombre del angel a tu derecha.
Averiguar el nombre del demonio a tu izquierda.
Emitir el reto.
Convencer al angel.
Derrotar al demonio.
Usar los poderes del demonio con la fuerza de los sentimientos de un angel.
Reclamar la inmortalidad.

Era un hechizo bastante simple, incluso para un humano a penas si necesitaba preparacion.

Habia unas notas a los lados del cuaderno, estaba el nombre del Angel, me pregunto como hacen los humanos para averiguar esas cosas, y encontre el error ese no era mi nombre, era uno parecido pero cada demonio tiene su propio nombre, unico e irrepetible.
Asi que por un error en un nombre estoy condenado a estar en este lugar.
Esto seria gracioso si no fuera por lo amargo de la situacion, a mi nunca me habian interesado los humanos, ni los angeles, siempre estaba ocupado en mi propio mundo, tengo cosas por hacer en el.
Y ahora estoy aqui atascado sin una forma facil de salir.
Segui mirando el cuaderno, volvi a leer y entendi lo que queria hacerme ver el humano.
Los poderes.
Si usaba mis poderes estaria condenado a vivir en este plano eternamente y habia algo mas el hechizo estaba hecho para ser usado por humanos, no podria saberse que pasaria si lo usaba un demonio.
Eso complico las cosas, aunque no dependo de mis poderes si son una parte fundamental de los demonios y una forma de afrontar el mundo.
Pero puedo usar los hechizos humanos, entendi en ese momento, no era mucho, los hechizos humanos son un mal dibujo de los poderes de los demonios, pero de algo me tendrian que servir.

Revise sus notas y sus libros, los humanos son tan estupidos, la mayoria de sus hechizos son para obtener dinero o poder o subyugar a otros humanos.
Aun hoy no puedo entender esa forma de pensar.
Tuve que conseguir hechizos por otro lado, en ese momento no tenia nada que me fuera util.
Y ahora que debia hacer.
Otra vez mi parte humana tuvo la respuesta, sugeria vivir.
Vivir.
Es de esas cosas que se dicen facil pero que complicado es hacerlo.
Pero en ese momento sono como lo mejor, de cualquier manera la forma de mi cuerpo era la del humano, era el mejor disfraz een ese momento.
Debi pensar en la situacion en la que estaba, con que contaba y que podria hacer para salirme de ella.
Tenia los sentimientos de un angel: eso no era de gran ayuda, a mi parecer era mas bien un problema y de los serios, tener que aprender a controlar sentimientos y ademas con la intensidad del sentir de un angel, para mi significaria un gran problema.
Tambien tenia del angel su voz. No podia modificar la forma de pensar de los humanos, pero podia influenciar sus emociones, bueno eso tendria que aprender a manejarlo.

Del humano tenia sus hechizos, su forma, tenia su... pasado.
Esto que significaba, intente recordar....
Este no era un humano corriente era un traidor, esto que significaba, al parecer era uno de los que habian retado a Dios.
Para complicar mas las cosas, esto no podia ser cierto.
Y que podia usar del demonio, mi poder de ver hacia adelante, se habia convertido en una capacidad de "calcular" podia suponer que pasaria en un continuo de situaciones, pero solo una linea a la vez. Y mis poderes que al parecer era el objetivo de esta situacion no los podria usar.
Esto se estaba complicando.
Vivir que tan dificil podria ser, al fin y al cabo la vida de los humanos era muy corta y morian facil, enfermedades, guerras, tiempo, todo los mataba.
Que equivocado estaba en ese momento.
Vivir no es facil y menos para alguien que nunca lo habia estado.
Vivir en el cuerpo y el tiempo de otro, con los sentimientos de otro y los pensamientos de alguien al que nada le importa.









jueves, 16 de julio de 2009

Capitulo Primero












     


CAPITULO PRIMERO


Junio de 2005





Era viernes lo recuerdo, acababa de terminar mis clases y debia pasar a recoger a mi novia a su facultad.
Del edificio donde habia tomado mi ultima clase ese dia, al edificio donde estaba mi novia habia un trayecto bastante largo, tal vez unos 10 minutos caminando a buen paso, ibamos a reunirnos para ver que haciamos, los viernes en aquella universidad siempre habia algo por hacer, teatro, conciertos, cine y nos gustaba asistir a ese tipo de cosas.



Aunque su facultad quedaba lejos y nos tocaria caminar de vuelta, ella me esperaria, nos servia para hablar en privado un rato y ponernos al corriente de las cosas del dia. caminar a su lado me reconfortaba era tranquilizante y ademas ella era muy inteligente, humana pero interesante, siempre es mejor una inteligente-bonita, que una bonita-tonta.




Me despedi de mis amigos recogi unas copias y sali a encontrarme con ella, ya era tarde decidi tomar por el camino que atravesaba un pequeño bosque entre dos facultades, era mas rapido.

Y de repente.



Hay estaba.


UN ANGEL, bastante alto, con su espada en la mano y cara de "no traigo un mensaje de paz y amor para ti", pero lo mas impresionante eran sus alas blancas y brillantes.


Despues del asombro pense en lo obvio, mire a mi alrededor, no habia notado que estaba solo, yo nunca noto esas cosas, pense en todo en un segundo, conocia las normas él me estaba desafiando pero no iniciaria la pelea, yo simplemente podria dar la vuelta e irme, él no me atacaria por la espalda, me dejaria ir pero pronto lo volveria a ver.


Pero no, yo nunca haria eso.


Una parte de mi queria irse, eso seria lo mejor en este momento.
Otra queria pelear y medir que podia hacer en este caso.



Y yo, queria pelear pero tambien tenia que evaluar la situacion y las opciones:


El angel era muy fuerte, todos lo son.

Era joven eso se notaba.


Y tenia todo su poder consigo, esas alas lo decian con ese brillo, el poder de un angel viene de sus alas.


Y hay estaba yo.


Un poco mas fuerte, un poco mas rapido y mucho mas inteligente comparado con un humano comun.

Y sin un solo hechizo de ataque.


Recorde un poco, hacia mas de 300 años que no peleaba con un angel, (bueno excepto aquella vez) y ni siquiera fue una verdadera pèlea habia sido en un entrenamiento del que apenas me quedaba una vision como a traves de un velo, y ni siquiera habia sido yo mismo, habia sido solo una parte de mi.


Pero habia algo que si recordaba y era como combatirlos.

La decision estaba tomada.


Pelearia.


Tenia que hablar con el angel antes, saber a quien buscaba.

Dije lo que ya habia pensado antes:

-No vienes con un mensaje de paz y amor, cierto?

Me miro como algo que ya no existe pero se niega a admitirlo.

-Vengo a destruirte traidor. -dijo con una voz que no parecia de este mundo. Claro que pensandolo bien no lo era.


Traidor.


No venia por mi sino por mi parte humana.


Solo tengo hechizos de curacion y ayuda, nunca crei que necesitara algo mas, llevaba 8 años en este mundo, se supone que no estoy en el "juego" y nunca he sido paranoico, asi que para que los querria.


Por suerte mis armas son parte de mi.

Las saque.

Ohhh sorpresa. pense mientras esforzaba mis ojos para ver lo que estaba pasando.


Un rayo de preocupacion paso por su rostro, un milisegundo casi imperceptible pero para mi fue tan claro como un amanecer.


Recorde.


Los angeles siempre pelean con una sola espada.

Y este siendo tan joven jamas habia visto alguien pelear con dos de ellas al mismo tiempo.

-Al parecer no morire hoy- pense.

No es lo mismo enfrentarse a dos seres con espada que a uno con dos espada, eso es basico en combate.


Y menos a alguien como yo.


Era la primera vez que le veia la funcion a tener tres tipos de recuerdos en mi cabeza.

Yo debia atacar primero, él nunca lo haria.


Lo hice

De frente y sin dudarlo.

Fue rapido.

Un choque de espadas, unos cuantos giros, estocada va, estocada viene, un par de heridas para el y una fuerte respuesta.

El ultimo de sus ataques me lanzo lejos, era fuerte, muy fuerte.

Se le veia el desconcierto en el rostro.

Tenia varia heridas en los brazos y en su torso.

Como lo imagine estiro sus alas y se curo y el brillo de sus alas ni siquiera parecio reducirse.

-Es tu turno muchacho- le dije.

Eso parecio desconcertarlo, bajo la espada un poco, y penso.

-Era mas joven de lo que me imagine, quien lo enviaria?- pense cuando hizo su movimiento.

Uso uno de los trucos de los angeles.

Con una de sus alas se hizo un escudo.

Era la mejor defensa que existe, un muro impenetrable, ningun arma de ninguna clase lo atravesaria.

Pero tenia un problema, te inutilizaba un brazo y te hacia mas lento.

Sabia lo que debia hacer, el intentaria golpearme con su ala-escudo, obviamente nadie podria sobrevivir a un golpe de esos, en estos casos solo la velocidad funciona y todavia no he usado ni uno de mis trucos.

Esta vez fue él quien ataco.

Pero esta vez su sorpresa no pudo ser mayor, pronto se vio en medio de un huracan de espadas y piernas, en menos de lo que pudo pensar estaba en el suelo sobre su espalda y con una herida muy profunda en el abdomen.

Me aleje, este tipo de ataques gastan mucha energia y este cuerpo humano no resiste mucho.

Se levanto miro su herida y al parecer estaba conociendo lo que era el dolor.


Deshizo el truco del escudo, su ala volvio a ser lo que era y las estiro por segunda vez.

Yo solo pude tomar aliento.


El nunca se cansaria, esa era su ventaja.

La primera cosa que se debe tener clara en la mente al enfrentarse con una angel y matarlo es dañar sus alas en ellas esta todo su poder.


No podria sostener una pelea a este ritmo, tenia que hacer algo y lo recorde.


Un truco muy viejo y comun.


Pero este muchacho seguro no lo conocia.


Me prepare y ataque.


Con mis espadas al frente apuntaba directo a su pecho y el hizo exactamente lo que yo queria, rechazo mi ataque, gire, primero heri su brazo reacciono e intento alejarse, estiro sus alas esta era mi oportunidad, gire mis muñecas y con todas mis fuerzas las clave.


Pero falle.


Antes de poder terminar con mi golpe el estiro el brazo donde tenia la espada y me hirio.


Él cayo lejos y yo camine hacia atras, cai de rodillas, era una herida profunda todo mi costado
estaba sangrando, tuve que soltar una espada y tocar mi herida, yo si conocia el dolor, con la otra mano y sin soltar la espada me apoye en el piso.


Lo mire.

Ya se habia levantado, no tenia la espada me fije en sus alas.


-Maldita sea- dije solo habia herido una de sus alas.


Estaba destrozada, la otra apenas si la habia rozado, el maldito era muy alto.


Tenia que curarme o morir, claro que moririamos juntos, pero seamos realistas con mi forma actual esa no era una opcion valida.


Mi hechizo seria mas rapido en actuar.


Pero que haria el?


Prepare el hechizo en mi mente, no dejaba de mirarlo.


Lo use.


Mi herida comenzo a cerrarse y el dolor estaba pasando. Como siempre sin cicatriz la herida sano y yo no tendria nada para recordar esta pelea.


Él me miro y corrio.


No lo podia creer, el maldito corrio y lo peor lo hacia donde estaban los humanos, que estaba pensando, él tambien conocia las reglas, sus superiores se lo tendrian que haber dicho, que pretendia que nadie notara a un gigante de casi dos metros, con alas, bañado en sangre.


Pero al parecer ese dia él no era el unico que no estaba pensando.

Recogi mis espadas y lo persegui.


Se acerco hacia uno de los edificios y salto, con una de sus alas no podia volar pero si podia saltar mucho mas que yo.


Salte, trepe e hice lo que fuera para no perderlo de vista, si le daba unos segundos curaria su ala, con las dos en buen estado se curaria a si mismo y todo mi esfuerzo se habria perdido,


Saltaba por los tejados y las terrazas, no me fijaba en lo que pasaba a mi alrededor pero era seguro que ya los humanos nos habrian visto.


Se acababan los edificios, estabamos llegando a la plaza central de aquella universidad, dio un gran salto intento batir sus alas pero no lo logro, cayo.


A mi por mi parte, me toco antes saltar hacia uno de los edificios del lado y desde alli lo pude ver en medio de una pequeña plazoleta en medio de una reunion de humanos.


Ese dia no pense mucho.

Salte con una de mis espadas apuntando hacia el ala no herida y la otra a su cabeza.


En el ultimo instante y a pesar de sus heridas se movio y logro esquivarme. Se levanto y siguio corriendo hacia los edificios de enfrente.


Yo me quede unos momento alli mis espadas estaban clavadas en el piso y me tomo un poco de esfuerzo sacarlas, nunca me habia sentido tan observado, nadie dijo nada, sacudi mis espadas para quitarles el polvo mire los edificios por donde habia huido el angel y continue persiguiendolo.

Pase lo que pase esto iba a terminar mal para mi.


El tiempo que me tarde en alcanzarlo fue suficiente para el, se estaba preparando para usar uno de sus poderes.


Esperaba que curara su ala herida, pero no lo hizo en vez de eso levanto una de sus manos y desaparecio.


Senti todo el cansancio de la pelea y de la persecusion.


Me arrodille.


Y los escuche, un monton de humanos se dirigian hacia donde yo estaba, seguramente fueron los que nos vieron al otro lado del edificio.


Me levante, los mire, guarde mis espadas, di media vuelta y corri.


-Adios- dije en voz baja.



Hasta ese momento llego mi intento por ser un humano corriente.


El angel volveria eso era seguro.

Y yo jamas podria volver a esa universidad, a mi vida como un humano mas.


No mas novias, no mas amigos desinteresados... no mas.


Otra vez solo.









Primera Regla para matar un Angel:

"Destruye sus alas, en ellas radica todo su poder, sin ellas es solo un humano exageradamente fuerte y con una voluntad inquebrantable, pero al fin y al cabo MORTAL".






Primera regla para ser yo mismo:

"Solo estas y solo permaneceras".