jueves, 16 de julio de 2009

Capitulo Primero












     


CAPITULO PRIMERO


Junio de 2005





Era viernes lo recuerdo, acababa de terminar mis clases y debia pasar a recoger a mi novia a su facultad.
Del edificio donde habia tomado mi ultima clase ese dia, al edificio donde estaba mi novia habia un trayecto bastante largo, tal vez unos 10 minutos caminando a buen paso, ibamos a reunirnos para ver que haciamos, los viernes en aquella universidad siempre habia algo por hacer, teatro, conciertos, cine y nos gustaba asistir a ese tipo de cosas.



Aunque su facultad quedaba lejos y nos tocaria caminar de vuelta, ella me esperaria, nos servia para hablar en privado un rato y ponernos al corriente de las cosas del dia. caminar a su lado me reconfortaba era tranquilizante y ademas ella era muy inteligente, humana pero interesante, siempre es mejor una inteligente-bonita, que una bonita-tonta.




Me despedi de mis amigos recogi unas copias y sali a encontrarme con ella, ya era tarde decidi tomar por el camino que atravesaba un pequeño bosque entre dos facultades, era mas rapido.

Y de repente.



Hay estaba.


UN ANGEL, bastante alto, con su espada en la mano y cara de "no traigo un mensaje de paz y amor para ti", pero lo mas impresionante eran sus alas blancas y brillantes.


Despues del asombro pense en lo obvio, mire a mi alrededor, no habia notado que estaba solo, yo nunca noto esas cosas, pense en todo en un segundo, conocia las normas él me estaba desafiando pero no iniciaria la pelea, yo simplemente podria dar la vuelta e irme, él no me atacaria por la espalda, me dejaria ir pero pronto lo volveria a ver.


Pero no, yo nunca haria eso.


Una parte de mi queria irse, eso seria lo mejor en este momento.
Otra queria pelear y medir que podia hacer en este caso.



Y yo, queria pelear pero tambien tenia que evaluar la situacion y las opciones:


El angel era muy fuerte, todos lo son.

Era joven eso se notaba.


Y tenia todo su poder consigo, esas alas lo decian con ese brillo, el poder de un angel viene de sus alas.


Y hay estaba yo.


Un poco mas fuerte, un poco mas rapido y mucho mas inteligente comparado con un humano comun.

Y sin un solo hechizo de ataque.


Recorde un poco, hacia mas de 300 años que no peleaba con un angel, (bueno excepto aquella vez) y ni siquiera fue una verdadera pèlea habia sido en un entrenamiento del que apenas me quedaba una vision como a traves de un velo, y ni siquiera habia sido yo mismo, habia sido solo una parte de mi.


Pero habia algo que si recordaba y era como combatirlos.

La decision estaba tomada.


Pelearia.


Tenia que hablar con el angel antes, saber a quien buscaba.

Dije lo que ya habia pensado antes:

-No vienes con un mensaje de paz y amor, cierto?

Me miro como algo que ya no existe pero se niega a admitirlo.

-Vengo a destruirte traidor. -dijo con una voz que no parecia de este mundo. Claro que pensandolo bien no lo era.


Traidor.


No venia por mi sino por mi parte humana.


Solo tengo hechizos de curacion y ayuda, nunca crei que necesitara algo mas, llevaba 8 años en este mundo, se supone que no estoy en el "juego" y nunca he sido paranoico, asi que para que los querria.


Por suerte mis armas son parte de mi.

Las saque.

Ohhh sorpresa. pense mientras esforzaba mis ojos para ver lo que estaba pasando.


Un rayo de preocupacion paso por su rostro, un milisegundo casi imperceptible pero para mi fue tan claro como un amanecer.


Recorde.


Los angeles siempre pelean con una sola espada.

Y este siendo tan joven jamas habia visto alguien pelear con dos de ellas al mismo tiempo.

-Al parecer no morire hoy- pense.

No es lo mismo enfrentarse a dos seres con espada que a uno con dos espada, eso es basico en combate.


Y menos a alguien como yo.


Era la primera vez que le veia la funcion a tener tres tipos de recuerdos en mi cabeza.

Yo debia atacar primero, él nunca lo haria.


Lo hice

De frente y sin dudarlo.

Fue rapido.

Un choque de espadas, unos cuantos giros, estocada va, estocada viene, un par de heridas para el y una fuerte respuesta.

El ultimo de sus ataques me lanzo lejos, era fuerte, muy fuerte.

Se le veia el desconcierto en el rostro.

Tenia varia heridas en los brazos y en su torso.

Como lo imagine estiro sus alas y se curo y el brillo de sus alas ni siquiera parecio reducirse.

-Es tu turno muchacho- le dije.

Eso parecio desconcertarlo, bajo la espada un poco, y penso.

-Era mas joven de lo que me imagine, quien lo enviaria?- pense cuando hizo su movimiento.

Uso uno de los trucos de los angeles.

Con una de sus alas se hizo un escudo.

Era la mejor defensa que existe, un muro impenetrable, ningun arma de ninguna clase lo atravesaria.

Pero tenia un problema, te inutilizaba un brazo y te hacia mas lento.

Sabia lo que debia hacer, el intentaria golpearme con su ala-escudo, obviamente nadie podria sobrevivir a un golpe de esos, en estos casos solo la velocidad funciona y todavia no he usado ni uno de mis trucos.

Esta vez fue él quien ataco.

Pero esta vez su sorpresa no pudo ser mayor, pronto se vio en medio de un huracan de espadas y piernas, en menos de lo que pudo pensar estaba en el suelo sobre su espalda y con una herida muy profunda en el abdomen.

Me aleje, este tipo de ataques gastan mucha energia y este cuerpo humano no resiste mucho.

Se levanto miro su herida y al parecer estaba conociendo lo que era el dolor.


Deshizo el truco del escudo, su ala volvio a ser lo que era y las estiro por segunda vez.

Yo solo pude tomar aliento.


El nunca se cansaria, esa era su ventaja.

La primera cosa que se debe tener clara en la mente al enfrentarse con una angel y matarlo es dañar sus alas en ellas esta todo su poder.


No podria sostener una pelea a este ritmo, tenia que hacer algo y lo recorde.


Un truco muy viejo y comun.


Pero este muchacho seguro no lo conocia.


Me prepare y ataque.


Con mis espadas al frente apuntaba directo a su pecho y el hizo exactamente lo que yo queria, rechazo mi ataque, gire, primero heri su brazo reacciono e intento alejarse, estiro sus alas esta era mi oportunidad, gire mis muñecas y con todas mis fuerzas las clave.


Pero falle.


Antes de poder terminar con mi golpe el estiro el brazo donde tenia la espada y me hirio.


Él cayo lejos y yo camine hacia atras, cai de rodillas, era una herida profunda todo mi costado
estaba sangrando, tuve que soltar una espada y tocar mi herida, yo si conocia el dolor, con la otra mano y sin soltar la espada me apoye en el piso.


Lo mire.

Ya se habia levantado, no tenia la espada me fije en sus alas.


-Maldita sea- dije solo habia herido una de sus alas.


Estaba destrozada, la otra apenas si la habia rozado, el maldito era muy alto.


Tenia que curarme o morir, claro que moririamos juntos, pero seamos realistas con mi forma actual esa no era una opcion valida.


Mi hechizo seria mas rapido en actuar.


Pero que haria el?


Prepare el hechizo en mi mente, no dejaba de mirarlo.


Lo use.


Mi herida comenzo a cerrarse y el dolor estaba pasando. Como siempre sin cicatriz la herida sano y yo no tendria nada para recordar esta pelea.


Él me miro y corrio.


No lo podia creer, el maldito corrio y lo peor lo hacia donde estaban los humanos, que estaba pensando, él tambien conocia las reglas, sus superiores se lo tendrian que haber dicho, que pretendia que nadie notara a un gigante de casi dos metros, con alas, bañado en sangre.


Pero al parecer ese dia él no era el unico que no estaba pensando.

Recogi mis espadas y lo persegui.


Se acerco hacia uno de los edificios y salto, con una de sus alas no podia volar pero si podia saltar mucho mas que yo.


Salte, trepe e hice lo que fuera para no perderlo de vista, si le daba unos segundos curaria su ala, con las dos en buen estado se curaria a si mismo y todo mi esfuerzo se habria perdido,


Saltaba por los tejados y las terrazas, no me fijaba en lo que pasaba a mi alrededor pero era seguro que ya los humanos nos habrian visto.


Se acababan los edificios, estabamos llegando a la plaza central de aquella universidad, dio un gran salto intento batir sus alas pero no lo logro, cayo.


A mi por mi parte, me toco antes saltar hacia uno de los edificios del lado y desde alli lo pude ver en medio de una pequeña plazoleta en medio de una reunion de humanos.


Ese dia no pense mucho.

Salte con una de mis espadas apuntando hacia el ala no herida y la otra a su cabeza.


En el ultimo instante y a pesar de sus heridas se movio y logro esquivarme. Se levanto y siguio corriendo hacia los edificios de enfrente.


Yo me quede unos momento alli mis espadas estaban clavadas en el piso y me tomo un poco de esfuerzo sacarlas, nunca me habia sentido tan observado, nadie dijo nada, sacudi mis espadas para quitarles el polvo mire los edificios por donde habia huido el angel y continue persiguiendolo.

Pase lo que pase esto iba a terminar mal para mi.


El tiempo que me tarde en alcanzarlo fue suficiente para el, se estaba preparando para usar uno de sus poderes.


Esperaba que curara su ala herida, pero no lo hizo en vez de eso levanto una de sus manos y desaparecio.


Senti todo el cansancio de la pelea y de la persecusion.


Me arrodille.


Y los escuche, un monton de humanos se dirigian hacia donde yo estaba, seguramente fueron los que nos vieron al otro lado del edificio.


Me levante, los mire, guarde mis espadas, di media vuelta y corri.


-Adios- dije en voz baja.



Hasta ese momento llego mi intento por ser un humano corriente.


El angel volveria eso era seguro.

Y yo jamas podria volver a esa universidad, a mi vida como un humano mas.


No mas novias, no mas amigos desinteresados... no mas.


Otra vez solo.









Primera Regla para matar un Angel:

"Destruye sus alas, en ellas radica todo su poder, sin ellas es solo un humano exageradamente fuerte y con una voluntad inquebrantable, pero al fin y al cabo MORTAL".






Primera regla para ser yo mismo:

"Solo estas y solo permaneceras".



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