lunes, 31 de agosto de 2009

    



CAPITULO QUINTO




Marzo 2000






-Enfermera. que esta esperando? dijo el medico de guardia en la seccion de Resucitacion de aquel hospital.
-Doctor lo que sucede es que el paciente no se ha desmayado y no lo puedo intubar si esta conciente, no me va a dejar- respondio la enfermera mientras sostenia unos tubos y unas mangueras en sus manos.
-Como que no se ha desmayado si su pulso esta en menos de 40? grito de nuevo el doctor mientras tomaba el pulso a otro paciente al otro lado de la sala.
-Yo no se doctor, pero esta con los ojos cerrados y parece concentrado- dijo la enfermera mientras miraba al paciente y levantaba su palida cara para verlo mejor.
Era la tipica sala de Resucitacion de un hospital, personal medico corriendo de un lado a otro, muchos aparatos sonando de diferentes formas afuera de la puerta doble batiente se escuchaban gritos y sobretodo llantos.
El medico salio.
-Usted es el padre de ese paciente?- pregunto dirigiendose a un señor mayor.
-Si, como esta el?- respondio el señor siguiendo el dedo con el que el doctor señalaba.
-Cuantas veces a sufrido este tipo de recaidas?- siguio interrogandolo.
-Ya son como tres-.
Y siempre pasa esto? al parecer el se mantiene despierto a pesar de que casi esta sufriendo un paro cardio-respiratorio-.
-No se doctor, nunca me dejan verlo, pero que yo sepa el nunca se desmaya, siempre le inyectan la droga y se recupera-.
-Entiendo-  termino el doctor y volvio a entrar a la sala, sin darle razon al señor de como estaba su hijo.
Mi papá.
Pude escuchar toda la conversacion, era cierto nunca me desmayaba, supongo que tener tres conciencias en la cabeza te mantiene despierto aunque estes muriendo.
El doctor se acerco.
Me levanto la cara algo bruscamente, antes de abrir los ojos me palmeo.
Lo mire.
-Que droga es la que le aplican normanlmente?- pregunto.
Le conteste.
Me quito la mascara de oxigeno.
-Repita-
Le dije el nombre de la droga.
Me miro preocupado, me acomodo la mascara de nuevo y se dirigio ala enfermera.
Le ordeno aplicarme la droga y que estuviera pendiente de mi reaccion, el sabia que esa droga provoca espasmos involuntarios y convulsiones. 
No me conocia, en mi no hay nada involuntario.
Era pasada la media noche, ya me sentia mejor, sali a recorrer los pasillos del hospital estaba en el area de observacion.
Mucha gente en los pasillos, al fondo al parecer habia una sala de espera fui hacia alla, no habia visto a mi papá desde que me trajo.
En la sala habia algunas personas todas con cara de sueño, no vi a mi papá.
La enfermera de la recepcion se dirtigio a mi, me dijo que debia volver a ami habitacion que no podia andar por ahi, que no debia estar esforzandome teniendo en cuenta mi situacion y que si me eenredeba con mis tubos me lastimaria.
Se referia a un aparato que llevaba conmigo de donde colgaba una bolsa con liquidos que tenia inyectada a mi brazo.
Aproveche para preguntarle si habia visto a mi papá, se lo describi y me dijo que si lo habia visto y que habia salido hacia un momento, le pedi que me dejara verlo para que se tranquilizara y decirle que yo estaba bien.
Accedio, pero me dijo que me sentara en una de las sillas. Acepte.
En la sala solo habia un par de niños, me extraño, se supone que no dejan entrar niños al hospital.
Uno era un niño de tal vez unos 11, la otra era una niña de tal vez unos 6 0 7 años, no dormian.
Me recoste en la silla un poco, aun estaba debil por la recaida.
-Tiene horas señor?- dijo el niño.
Lo mire, yo sabia lo que era la tristeza, ya la habia sentido y ya la habia sintetizado, pero si pudiera ponerle un rostro seguramente seria la de esos niños.
-No tengo mi reloj, pero deben ser como la una de la mañana- les respondi.
-Gracias- fue su respuesta.
No se porque, pero le hable queria saber que hacia aca. No lo hubiera creido si alguien me hubiera dicho que algun dia lo haria, ni como humano ni como demonio.
-Que hacen a esta hora por aca? deberian estar en la casa durmiendo- les dije no era el tono para iniciar una conversacion y parecia mas un reproche que un deseo de saber la respuesta, pero aun asi me respondio.
-Es mi mamá, se esta muriendo y no tenemos quien nos cuide en la casa- fue su respuesta, tan fria, calmada y llena de dolor que inclusive podria decir que me afecto.  
No supe que decir, para ese momento ya casi no me quedaban sentimientos y siempre he sido malo para las palabras.
Levante la vista la enfermera se seco una lagrima, seguramenet ya lo sabia pero era comprensible su reaccion, no era facil ver un par de niños sentados hablando de la muerte de su madre. 
-Porque dices eso niño?- fue lo unico que pude decir.
-El doctor nos lo dijo, cuando vino para decrme que me fuera con mi hermanita, pero yo no se que bus coger para volver-.
-Y su papá?- segui interrogandolo.
-No tenemos- respondio.
Era normal muchas madres solteras sin un marido a su lado, no me sorprendio la respuesta.
No sabia lo que estaba sintiendo, ya tenia muchos de los sentimientos sintetizados pero lo que estaba sintiendo era diferente, no era lastima ese fue uno de los primeros sentimientos que logre dominar y uno que nunca uso.
Venia mi papá, traia algunas cosas en las manos unas bebidas y unos bizcochos era obvio que era para los niños seguro no habian comido nada. me quise levantara a ayudarlo pero me hizo gestos igual creo que no lo hubiera logrado de solo intentarlo me maree.
-Tome niño comase esto y dele a su hermanita- dijo mi papá -intenten dormir un rato en ese sofa caben los dos-
-Yo les presto una de las cobijas del hospital- agrego la enfermera, 
Mi papá les entrego las cosas y se sento a mi lado.
-Mejor? me pregunto.
-Si, esta vez me iba dando duro- le respondi.
El sabia que yo estaria bien siempre se preocupa pero sabe que me recupero rapido.
-La mamá de los niños llego despues de usted, pero la entraron a al otra sala- comenzo a contarme -pobres niños no tienen a nadie mas, la familia vive por alla en un pueblo que  no habia escuchado nombrar, debe ser una vereda o algo asi-. 
-Que tiene la señora?- le pregunte, seguro que mi papá habia estado pendiente.
-Cancer o algo asi una enfermedad en el estomago que la va como pudriendo y no la deja comer-.
Mi papá se basaba en lo que los medicos le habian contestado, como siempre cosas medicas y de afan que no entiende nadie que no sea medico.
Mire a la enfermera parecio asentir con la cabeza.
El "sentimiento" crecia, tenia que averiguar que era lo que me estaba pasando nunca me han gustado las sorpresas de mi situacion.
Hable un rato mas con mi papá para tranquilizarlo, le dije que no me darian salida sino hasta dentro de dos dias, que el medico necesitaba que me quedara en observacion.
La enfermera insistio en que volviera a mi habitacion, espere a que mi papá se fuera, tomo un taxi.
Me disponia a volver por el pasillo cuando senti que alguien me tomaba la mano que tenia libre, era la niña no la habia escuchado hablar hasta ese momento.
-Puedes mirar como esta mi mamá y decirle que estamos bien, que se mejore pronto para irnos para la casa?- no dijo mas.
- No seas tonta nuestra mamá no esta bien, nos toca esperarla en este lugar, no ves que el señor tambien esta enfermo-  era el hermano "mayor".
-Yo miro como esta ella y vengo y les cuento, vale?- respondi, la habitacion quedaba de camino a la mia.
Asi lo hice la habitacion de ella estaba en el ala de cuidados intensivos, entre.
Era deprimente verla en ese estado, todas esas mangueras, aparatos y el desesperante bip tan lento que a veces parece que no se  va a volver escuchar.
Que le iba a decir a los niños?.
No soy bueno con las mentiras, nunca me han parecido utiles. No puedo ir decirles que esta bien y algo me hace sentir que decirles como esta en realidad no me va a gustar.
Me acerque, ni siquiera se en que momento lo hice pero use mi magia, siempre tengo hechizos de curacion conmigo, de todas clases  y siempre me ha parecido que reparar humanos es facil. Este hechizo nunca me ha gustado consiste en tomar la enfermedad de un ser vivo y ponerla en otro ser vivo. Eso no esta bien es como lo que hacen los traidores con los sentimientos, como juzgar quien merece morir o no a causa de una enfermedad. 
Pero aun asi lo estaba haciendo, cuando lo hago a esta distancia es muy efectivo puedo sanar casi al instante., pero no lo iba a hacer lo demoraria unas horas hasta la madrugada, para que crean que fue que se recupero no es bueno andar haciendo milagros por estos dias.
Este hechizo, con el humano cerca produce una luz azul de mano no es demorado, solo ubico el mal lo extraigo y si a dañado algo lo reparo basandome en su historia de vida.
No lo habia notado pero la enfermera habia entrado y me estaba mirando no se como no la senti.
La mire pero no me detuve pasara lo que pasara iba a reparar a esta humana.
-No estoy haciendo nada malo, solo quiero ayudarla, a ella y a los niños-. Le dije y me concentre de nuevo, estaba demasiado debil.
-En unas horas se pondra bien- le dije y quise salir de la habitacion. Obviamente me detuvo.
-Eso es imposible, ella tiene un cancer en el estomago y morira muy pronto- dijo mientras miraba mis manos y mi rostro.
Era joven, no era una enfermera era mas bien una auxiliar de esas que cambian vendajes y ponen inyecciones;  nunca pude juzgar la belleza humana pero esta era bonita segun indicaba mi parte humana.
-Que le hizo?-. continuo.
-Magia- le dije mientras agitaba mi mano frente a su cara y hacia ruidos estupidos - ella se pondra bien y regresara a su casa con los niños, eso es todo lo que necesita saber- fue mi respuesta. 
Intente salir pero me fallaron las fuerzas casi caigo pero ella me ayudo a manterme en pie.
-Sientese- dijo y me llevo a una silla fuera de la habitacion.
-No puedo quedarme  en este lugar necesito hacer algo mas-. le dije y me intente poner de pie, no pude.
-Dejeme ayudarlo- decia mientras pasaba su brazo alrededor de mi cintura.
Mujer tonta yo era mas alto que ella.
-Si quiere ayudar traigame  un ser vivo necesito deshacerme de la enfermedad-.
Con evidente sorpresa en su rostro se quedo mirandome como intentando entender cada palabra.
-Tiene que ser grande?-.dijo un poco titubeante pero pensando en algo.
-No importa el tamaño- le dije, -solo necesito que este vivo-. 
Salio casi corriendo, poco tiempo despues volvio con una especie de hamster en una jaula. Abri la puertecilla y lo tome le transmiti la enfermedad el daño fue instantaneo. Saque mi mano y cerre la jaula.
Moriria en poco tiempo.
Por mi parte ya me sentia mejor me levante y comence a caminar hacia mi habitacion.
La escuche seguirme con voz casi en un susurro me pregunto -Que hubiera pasado si no se hubiera desecho de la enfermedad?-.
-Hubiera muerto por ella-.
-Pero... eso no habria pasado, cierto?-.  
-No, se la habria devuelto a esa mujer-.
-Pero y los niños y ella?-.
-Era su destino, yo solo estaba aqui.-
-Gracias-.
Nunca decian gracias.
Nunca, siempre peleando por los humanos salvando vidas, el mundo entero y nunca decian ni una palabra ni siquiera se enteraban.
-De que?- pregunte.
-Por salvarla.- dijo la enfermera con una voz que pareciera que en cualquier momento comenzaria a llorar.
-Es igual, necesitaba descargar magia, era repararla o una tormenta no importa-, menti.
Recorde mi promesa de volver donde los niños, tome el camino que llevaba a la recepcion, llame a la niña me agache para quedar casi de frenta a ella.
-Tu mamá va a estar bien, ya veras mañana seguro que te dejan visitarla-. la mire y mire hacia su hermano, si hubiese sido mayor seguramente hubiera intentado golpearme.
Me levante necesitaba volver a mi habitacion, estaba muy cansado y debil, la enfermera de la recepcion me detuvo y hablo bajo para que nadie mas nos escuchara.
-No acostumbramos mentirle a los familiares de los pacientes y menos si son niños es mejor que las cosas se den de manera natural y no de repente-.
-Ella va a estar bien-.
-Usted no sabe pero solo estamos esperando que llegue el momento-.
-Ella va a estar bien-. Le repeti.
-Pero como?.-
-Porque asi lo quiero-. esa no era la respuesta que queria darle pero el estado de mi salud en ese momento no me dejo pensar bien.Volvi a mi habitacion, mi "comida" estaba sobre una pequeña mesa al lado  de mi cama, no necesito comer tanto como los demas humanos, no me gusta la comida humana y a pesar del hambre que tengo debido a los medicamentos no me comeria esta porqueria ni aunque supiera que de eso dependiera mi vida.
Dormi.
A la mañana siguiente me desperto el movimiento de los tubos que tenia conectados y unas manos que exploraban mi pecho, abri los ojos y vi a la misma enfermera de anoche.
-Como se siente?. me dijo.
-Bien, ya mejor-.
-Porque no usa sus poderes para curarse a si mismo?.- dijo en susurro que apenas escuche.
-Eso seria hacer trampa-, le respondi con un tono entre susurrado y burlon, pero era cierto por lo menos para mi.
-No le entiendo-. dijo ella aun con el tono bajo.
-Mejor, son cosas que nunca entendera y que ademas no le importa-. continue con el mismo tono.
En un tono mas normal me conto que la señora de la noche anterior estaba conciente preguntando por sus hijos, pero que no los habia podido ver porque habia una junta medica revisando el caso.
La tome del brazo, demasiado fuerte creo.
-No quiero que nadie se entere de esto, asi como puedo reparar puedo desvanecer-  la mire, abrio los ojos pero no dijo nada. -de acuerdo? dije con los dientes apretados tono amenazante.
La solte, la gente estaba mirando pero alcanzo a responder
-No pensaba hacerlo, igual nadie me creeria-. dijo y no se alejo siguio revisandome y termino su labor.
Esta humana no era normal, muchos me temen aunque no lo reconozcan aunque no sepan porque, pero esta no.
-Como te llamas? le pregunte 
Me dijo su nombre, le dije que si existia alguna vez un caso como el de la señora me llamara, que no me llamara por ancianos o gente que ofreciera dinero que si esto pasaba pondria la enfermedad en ella, que no le contara a nadie y que no preguntara nada.
-Acepto- fue su respuesta y se alejo.
No supe porque lo hice.
Pero algo en mi, me decia que estaba bien, ni mi demonio ni el angel ni el humano dijeron nada, esta era una decision mia.
A partir de ese momento hubo un YO.
Antes  solo tenia la posibilidad de elegir entre las opciones que me ofrecieran los que habitan mi cabeza no importaba cual fuera pero solo lo que ellos propusieran, ni siquiera importaria si dos de ellos estaban de acuerdo yo podia elegir la otra opcion. Ahora...  no, sus voces eran mas bien sugerencias, a partir de ese momento yo tendria voluntad sobre mi vida.Sea lo que sea lo que esto signifique.

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