lunes, 3 de agosto de 2009

 


CAPITULO TRES


Diciembre 1996 ( a la mañana siguiente).



Desperte
No podria haber pasado una peor noche.
Tener tres personas en la cabeza no es bueno para nadie.
Claro que el dia no pudo ser peor, no me acostumbro a este cuerpo, me hacen falta partes, las alas como extraño mis alas, dos terceras partes de mi estabamos acostumbrados a ellas, claro que en la noche sucedio algo extraño, podria jurar que las senti, al parecer el angel tambien dormia envuelto en sus alas, asi que como un acto reflejo en la noche cuando quise dormir pense en mis alas y dormi como si las tuviera.
Soñar con tres mentes en la cabeza es un desafio, la mitad del tiempo no sabia de quien eran los sueños, los recuerdos, los anhelos...
Creo que me desperte mas cansado de lo que me acoste.
Comer es otro problema, no sentia la necesidad de hacerlo y ademas la comida humana es tan diferente, los olores son tan fuertes.
A que mas me tendria que acostumbrar?
Este dia tendria que seguir acostumbrandome al cuerpo humano, a veces intento usar mis garras y al correr me estorban los zapatos.
Y para completar, las habilidades no las puedo usar libremente, al parecer tengo que tener algo asi como un... motivante.
El dia anterior quise realizar un salto algo que inclusive un humano corriente podria hacer, cuando iba en el aire, no se porque, intente usar mis alas, obviamente cai, pero antes de llegar al suelo pude usar la fuerza del angel y caer mas o menos bien.
Tuve que seguir, aprender, saber mas , ver... ese era el problema yo veia las cosas muy distinto de los demas humanos.
Sali a caminar un rato.
Estaba en una calle normal, muchos humanos, almacenes, al parecer lo hacia bien las personas no se fijaban en mi, eso era bueno, cuando iba caminando el mundo cambio.
Alguien uso un hechizo de teletransportacion sobre mi.
Me encontre en un espacio, estaba oscuro.
Enfrente mio aparecio una luz y un rostro surgio de entre las sombras. Hablo.
-Bienvenido de vuelta- dijo, conocia esa voz, era la voz de Arares un viejo amigo de mi parte humana. No podia ver su rostro pero se que me estaba evaluando, mirando cual seria mi reaccion.
-Veo que el hechizo de unificacion no funciono muy bien- dijo con una voz que podria jurar que mas que una aseveracion era una pregunta.
Lo senti habia mas gente a mi alrededor. Gire. No podia verlos pero podia sentirlos, sentir sus miradas . Estaban listos.
-No me gusta esto- les dije y continue -quiten este escenario de teatro barato, pongan una mesa y algo de luz donde podamos vernos las caras-.
Hubo un momento de duda y el espacio cambio, ahora estabamos en una especie de salon de reuniones, una mesa y sillas y lamparas.
Podia ver sus rostros los conocia a cada uno de ellos, eramos doce, cada uno de ellos se veia como un humano comun, su ropa, sus rostros, no eran diferentes de los humanos que habia visto antes de ser traido a este lugar.
-Como te sientes?- dijo una de las mujeres del grupo.
-Bien, yo me siento bien- menti.
-El problema es que yo no soy quien tu crees- dije con un tono de voz lo mas neutral que pude.
El humano conocido como Arares hizo un gesto de asentimiento.
Mire a los demas, sus rostros no reflejaban miedo o intenciones de atacarme, era mas bien preocupacion lo que se podia sentir.
-Soy un demonio- les dije.
No se sorprendieron, estaban esperando a que continuara.
-Bueno, una parte de mi es un demonio y al parecer es la parte que controla al resto- me acomode en mi silla y pense un momento.
-Aunque al parecer tambien soy un humano y un angel- era la primera vez que lo decia y tenia razon, no soy yo el que hablaba.
Soy la suma de las partes de tres seres diferentes.
Sus rostros continuaron sin mostrar una reaccion diferente a la de interes.
- no es la primera vez que esto pasa- dijo uno de los presentes.
Esta vez no pude mantener mis emociones controladas.
-Como?- pregunte, las palabras salieron de mi boca casi sin querer.
-El hechizo de unificacion es muy antiguo- dijo Arares, lo mire y continuo.
-Muchos humanos han accedido a el, y como en tu caso a veces gana el demonio-
-Pero eso no importa- lo interrumpio otro de los presentes -lo que necesitamos saber es que vas a hacer de ahora en adelante-.
Ya lo sabia, pero pensarlo era diferente a decirlo, espere unos segundos, de esta respuesta dependia mi futuro.
Albedrio.
Recordaron los tres que estaban en mi cabeza.
Escoger como vivir, como continuar.
-Vivir- respondi.
-Todos debemos vivir- dijo uno de ellos -el "como" o "para que" es lo que queremos saber-.
-Eso no lo se- dije sin demora -me imagino que cuando llegue el momento lo sabre- continue, y una pregunta vino a mi cabeza
-Nadie conoce su destino- mire al que habia hablado, -ni siquiera los demonios que pueden prever los acontecimientos, ¿porque preguntarme algo de lo que nadie sabe la respuesta?-.
Hubo silencio.
-La pregunta fue mal formulada- dijo Arares.
-Lo que queremos saber es ¿que piensas hacer?-
-No lo se- dije ¿a donde querian llegar?
-Vivir- Repeti, -estoy en un cuerpo humano dependo del tiempo ahora, imagino que esperare a morir y cada uno de nosotros volvera a donde pertenece-.
De nuevo silencio.
-Podriamos destruirte en este momento- dijo alguien que hasta ese momento parecio interesarse.
Lo mire por unos segundos, el me sostuvo la mirada.
-No, hoy no morire, ya no puedo prever el futuro, pero puedo calcular los acontecimientos y no voy a morir ni aqui ni hoy- dije sin dejar de mirarlo.
-Unetenos, mientras esperas tu destino- era Arares de nuevo.
-No- fue todo lo que pude decir.
No soy un traidor decia una voz en mi cabeza o tal vez mas de una.
-Decidi seguir, eso es claro, no puedo quitarme la vida yo mismo porque dejaria el ciclo abierto y tendria que volver eso es logico y no quiero ser parte de ustedes eso es obvio- dije mirando a cada uno de los presentes.
-Nosotros somos un grupo, llevamos mucho tiempo juntos y cada uno de nosotros es importante para la mision que tenemos y la parte de humano que llevas dentro tiene una responsabilidad que cumplir- dijo Adrada, a ella la recordaba para el humano era importante.
- y ademas con nosotros tu "vida" seria mas facil- dijo otro sacandome de los recuerdos. No me gusto el tono en que dijo la palabra vida.
-No gracias, prefiero averiguar que hago aqui por mis propios medios- dije sin dudar.
-Pero necesitamos tus habilidades- dijo Arares en tono de reproche.
-Mis habilidades han cambiado, cada parte de mi cambio tenia habilidades y todas cambiaron, ya no soy el mismo, es mas no soy la persona a la cual ustedes conocieron- de eso estaba seguro.
-Viviras entonces, y sufriras lo que sufren los humanos, ya veremos cuando estes alla afuera sin tus poderes cuanto tiempo podras durar- dijo uno de ellos.
-Pronto vendras a buscarnos, conoceras el hambre y el dolor y la soledad, esas cosas cambian la voluntad de cualquiera- siguio otro mientras todos me miraban.
Me lenvante de la silla, no habia mas que decir.
Me dirigi hacia la puerta.
-En unos años...- comenzo Adrada
-En unos años tendremos que honrar nuestro reto y habra batalla, te necesitamos- dijo en tono suplicante.
-Yo no soy parte de ustedes no cuenten conmigo- dije sin voltear a mirar.
-Es tu responsabilidad y asi no lo quieras deberas estar alla- esta vez fue Arares el que hablo.
Recorde.
Si era cierto pase lo que pase si para ese dia estoy vivo debere asistir al campo de batalla.
-Alla estare- dije mirando a Adrada. Ni siquiera supe porque la mire a ella.
-¿de que lado? pregunto ella.
-Al parecer esa es una de las respuestas que debo encontrar en la vida- dije mientras cruzaba la puerta hacia la oscuridad.
Otra vez la oscuridad me rodeo. Con el tiempo el hechizo de teletransportacion se vuelve impractico es mejor llegar a donde se quiera ir caminando, por lo general se usa sobre otros, cuando invocasa alguien o cuando necesitas transportar a alguien sin que sepa hacia donde se dirige.
El que usan los humanos es muy lento, asi que eres consciente de lo que te rodea y de alguna manera del espacio y el tiempo recorrido.
Se hizo el mundo de nuevo.
Estaba sentado ena banca de parque no lejos de donde fui tomado, a mi lado estaba Arares.
-Que quieres?- le pregunte.
-Eres mi amigo o bueno una parte de ti lo es, hay cosas que debes saber- dijo mientras miraba a unos pequeños humanos jugar con un balon.
Lo mire, estaba vestido con ropas como las de cualquier humano corriente, su rostro se veia joven pero si uno se fijaba veria que los años se habian acumulado en el.
-Al parecer hay cosas que ignoras tu tambien- dije cuando termine de verlo y contu¡inue -el humano en mi nunca te ha considerado un amigo, tal vez un rival e inclusive un ejemplo pero no un amigo- Espere su reaccion.
-El confia en mi? pregunto sin alterarse.
-Si- tuve que admitir para que mentir.
-Eso es amistad, y con el tiempo lo aprenderas- dijo mirandome como si yo fuera un muchacho.
-Ahora lo que necesito que sepas son tres cosas: una es por tu condicion de humano, la otra es por tu condicion de Retador del Arco Iris y la tercera por tu condicion de unificado-
-Un momento- lo interrumpi
-No soy ninguna de esas tres cosas, no soy humano o por lo menos no totalmente, no soy un "traidor" y tercero no soy un unificado jamas he usado mis poderes demoniacos en este plano.
-Hay cosas que por mas que uno las niegue seguiran siendo reales y vas a tener que vivir con ellas, asi que sera mejor que me escuches- se quedo mirandome esperando una respuesta.
Sera mejor escucharlo, esta nueva condicion seria mejor afrontarla con todas las ayudas posibles. Asenti con mi cabeza.
-Como humano debes saber que estas pagando un Karma de tiempo, ya se que somos eternos y que jamas alcanzaremos el cielo o el infierno y que no somos candidatos para la ascencion. Continuo sin parar cuando vio mi intencion de interrumpirlo.
Siguio -eso quiere decir que el tiempo para ti transcurre de una forma extraña-
-Explica eso como si se lo estuvieras diciendo a alguien para el que jamas existio el tiempo- le dije y en realidad era cierto.
-Tu karma te condena a nunca estar a tiempo en donde deberias estar, siempre vas a llegar cuando todo haya pasado o antes cuando no seas necesario- me miro con la mirada convencida de alguien que sabe que no le estan entendediendo.
Lo mire detenidamente y use los recuerdos del humano al parecer este era el menor de mis problemas y pronto me acostumbraria.
-Continua con el siguiente, esta advertencia al parecer ya la se manejar- le dije aunque sabia que era una mentira.
-Sabes lo que somos nosotros el pacto que hicimos y la responsabilidad que cargamos, eso merecio un castigo y tu cargaras ese castigo tambien- Arares lo dijo con la expresion de alguien que sufre una pena y al parecer la tiene que pasar a otro . -No tenemos sentimientos, claro que seria mejor decir que los tenemos todos, podemos sintetizar los sentimientos, podemos controlarlos, dirigirlos, usarlos a nuestro acomodo-.
Esta vez no entendi, pero algo por dentro me decia que esta era la peor condena a la que se le podia someter a un humano o a un angel, los demonios no tenemos sentimientos pero sabemos lo que son los castigos.
-No podras sentir libremente nada por nadie, solo podras escoger por quien sentir lo que quieras, se que por tu condicion de demonio creeras que esto no es importante pero poco a poco cuando conozcas los sentimientos y poco despues no signifiquen nada para ti conoceras el dolor y la soledad- dijo y guardo silencio era obvio que tenia recuerdos.
Comprendia lo que decia hay formas de morir y la peor es esa donde sigues caminando pero ya nada importa.
- y la tercera?- pregunte.
Volvio a la realidad se aclaro la garganta y continuo.
-Es el pago por la unificacion, ahora eres un canal, todo el sufrimiento, el dolor, la desdicha y los peores males de la humanidad pasaran por ti-
Cada vez entendia menos, no me unificadp pero aun asi debo pagar el precio.
-Como que el precio?, yo no soy un unificado- dije convencido de que habia decidido no serlo.
-Si eres un unificado, uno mortal pero aun asi tienes las tres almas y pagaras, pero yo no preocuparia esta es la mas facil de las condiciones, solo debes aprender a canalizar los males, los tomas de los humanso que los padecen y los repartes entre otros, al poco tiempo te acostumbras y se te hace algo natural-.
Eso sono como la clasica cobardia humana, tomar lo peor y darlo al que no lo merece.
-Jamas voy a hacer eso- le dije.
Me miro extrañado para el era algo natural y obvio al parecer.
-Si no lo haces, te volveras loco nadie puede cargar con el sufrimieno de otro cada uno tiene sus propios problemas, inclusive nosotros, solo debes aprender a repartirlo bien, para los humanos es natural sentirse mal debes en cuando sin saber porque- replico
Mas que darme una respuesta o una razon parecia estar justificandose consigo mismo.
-Aunque no sabia porque tome mis decisiones Vivir, No ser parte de ustedes y no usar mis poderes, ahora se porque: nunca voy a ser un traidor o un cobarde- le dije me levante de la silla y comence a caminar.
-Siempre seras el mismo- dijo casi gritando.
Gire lo mire y me acerque a el hasta que lo tuve frente a frente.
-No me conoces y ni siquiera conoces a quien crees tu amigo, para que lo sepas tu "amigo" jamas quizo ser un Traidor, esta absolutamente cansado de salvar a la humanidad y no recibir ni siquiera un gracias, esta cansado de estar solo y no poder saber lo que seria ser normal, esta cansado de vivir-. Me aleje no sabia de donde habian venido esas palabras pero eran ciertas.
No escuche lo ultimo que dijo pero sono como un "nadie lo quizo pero asi son las cosas".

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